lunes, 12 de octubre de 2009

lunes, 5 de octubre de 2009

El mal de Montano

Miré al mar y vi sólo una humeante lágrima negra, y lentamente, como vencido por el mal de Montano, me fue ganando una melancolía total.

Enrique Vila-Matas

jueves, 1 de octubre de 2009

martes, 29 de septiembre de 2009

Hoy me gusta la vida mucho menos...

Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.

Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tanta vida y jamás!
¡Tantos años y siempre mis semanas!...
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.

Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste, aquél; una frente ésta, aquélla...
Y repitiendo:
¡Tanta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tantos años y siempre, siempre, siempre!

Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.

Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tanta vida y jamás! ¡Y tantos años,
y siempre, mucho tiempo, siempre, siempre!

César Vallejo

domingo, 20 de septiembre de 2009

Laurent Korcia

El futuro

Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

Julio Cortázar

jueves, 17 de septiembre de 2009

a la orilla

Habitar el cuarto del tiempo y salir cavando hoyos de humedad y tristeza, tal fue mi suerte.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Apunte número 1

Una hormiga atraviesa la habitación, la lluvia cae mientras el televisor habla un lenguaje que F. desconoce. A las 2:42 piensa en un gato negro, mira por la venta y ahí está con los ojos amarillos, bien abiertos, un gato negro; comprende que las casualidades tienen formas desconcertantes y sonríe, recuerda que ayer ha pasado lo mismo con R.